«Damsel», dirigida por Juan Carlos Fresnadillo, se presenta ante los espectadores con una «profética» leyenda: “Hay muchos cuentos de caballería en que el heroico caballero salva a una damisela en apuros. Este no es uno de ellos…» dicha introducción genera la expectiva de novedad o transgresión argumental en el producto que se va a degustar, pero nada más lejos de la verdad; Netflix nos presenta un producto armado con la fórmula «Frozen» que hemos observado por más de una década.
La trama se inicia con la incursión de un rey, acompañado por un séquito de hombres armados, en la guarida de un dragón. Sin embargo, la situación da un vuelco inesperado cuando la guardia del rey es sorprendida y derrotada, dejando al monarca en un destino incierto. A medida que la historia avanza, se nos va revelando más sobre este incidente. Centurias después, en una lejana tierra que enfrenta dificultades económicas, conocemos a Lord Bayford (interpretado por Ray Winstone), quien decide ofrecer a su hija Elodie (Millie Bobby Brown) en matrimonio al príncipe de un próspero reino insular llamado Aurea. Acompañada por su padre, su madrastra Lady Bayford (Angela Bassett) y su hermana menor Flora (Brooke Carter), Elodie se embarca en un viaje hacia su nuevo hogar.

Al llegar a Aurea, la opulencia del reino en contraste con el modesto hogar de Elodie queda patente. Aunque el príncipe Henry (interpretado por Nick Robinson) parece ser cordial al principio, con el tiempo se revela su verdadera naturaleza. Por otro lado, su madre, la reina Isabelle (interpretada por Robin Wright), muestra desde el principio una actitud fría y calculadora. La boda resulta ser un ardid para ofrecer a Elodie como sacrificio al dragón que habita en una caverna de la isla. A partir de ese punto, la trama se adentra en un territorio oscuro y peligroso, donde Elodie deberá enfrentarse al desafío de escapar de las garras y el fuego de la monstruosa criatura que la acecha en la oscuridad de la caverna.
Si bien la premisa nos presenta una historia clásica y lugares comunes dentro del mundo de la fántasía medieval, genera oportunidades para desarrollar una trama inovadora para después dejarlas pasar de largo. Por el contrario, la cinta se conduce con un ritmo irregular durante gran parte de su desarrollo y termina por ser predecible de principio a fin, los «giros de tuerca» que pretenden sorprender al público son visibles a kilómetros así como el desenlace de cada uno de los personajes. Lo más rescatable de «Damsel» son las actuaciones: Angela Bassett y Robin Wright se muestran efectivas y destacables en papeles que francamente les quedan cortos, mienstras que el resto del casting cumple acertadamente en hacer su trabajo.

Los efectos visuales son dignos de mención aunque no destacan si los comparamos con otras cintas que se han estrenado en lo que va del año. «Damsel» se va a lo seguro en términos narrativos, por lo que es una prémisa fácil de ver y olvidar. Millie Bobby Brown nos muestar que está lista para nuevos retos y esperamos verla en papeles más desafiantes y no el mismo papel que ha encarnado desde su debut en «Stranger Things».






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